Como abejones de mayo: Sobre ceguera y el amor

Hola, estimados lectores y blogueros.

Hoy, entre tanto primero de mayo, diputados, alcaldías, etc., vengo a quizás desviar un poco el foco de la atención. Es mejor que pongan atención a este post y no a cierto diputado ciego, por favor.

Traigo un tema que es de gran importancia, al menos para mí, como persona con discapacidad visual. Desde hace varios días, este tema me viene zumbando en el oído como uno de esos molestos abejones de mayo que se estrellan contra los bombillos y mueren. Sinceramente necesitaba expresar lo que siento en este respecto.

En días anteriores, un compa no vidente me compartió por Twitter un link a una página de un “foro”, o una comunidad web, que discute un tema de mucha trascendencia social. Es un tema que, principalmente, nos afecta a nosotros como ciegos o personas de baja visión, a todas las personas con discapacidad y, por qué no, a ustedes todos que en algún momento de la vida, tal vez, se han hecho esta pregunta o han tenido esta inquietud.

El título de la dichosa discusión es:

 

¿SALDRÍAS CON UNA PERSONA NO VIDENTE?

 

A pesar de que hay muchas respuestas (son casi 15 páginas de respuestas) voy a concentrarme en una de las respuestas, una de las respuestas que me parece a mí está muy, muy, pero que muy equivocada, y que sinceramente hace que uno pierda un poquito la fe en la humanidad. Es que vean, pónganse por un segundo en los zapatos de uno y piensen… esto es como una bofetada a la dignidad humana de uno, es una bofetada a la integridad, a la vida, a los sentimientos y a la autonomía que uno lucha cada día por conseguir. Y no, no estoy diciendo esto por victimizarme. Es solo porque, aunque esta discusión tiene como cuatro años de estar en la web, las cosas no pueden haber cambiado mucho de esa fecha a hoy. Desgraciadamente hay muchas personas que piensan así. Aunque, primero también sería necesario analizar las cosas. Sí, mejor. Bueno, vamos a leer dos ejemplos.

24-Oct-2012, 22:50 – Faith87 dijo:

Pues no la verdad ni con otra persona que tuviera una discapacidad grave como estar en una silla de ruedas o una esquizofrenia por ejemplo. Por que? porque te limita, sus limitaciones se convierten en las tuyas.

Si mi novio es ciego y quiero que vayamos de excursion al monte no va a poder ser, se va a llevar el perro-guia detras? si quiero que vayamos a bailar como va a aprenderse los pasos si no es capaz de ver? si fueramos de viaje a algun lado yo tendria que estar pendiente de el todo el tiempo. Si tuviera un hijo y se lo llevara a la playa no estaria tranquila y como eso un largo etc.

Los ciegos se apañan en su casa porque saben donde esta cada cosa, igual si van de paseo por los mismos sitios, los sacas de su territorio y adios, se les complica todo.

No, no tengo ganas de ser la madre de nadie. Perdon si alguien se ofende por como hablo pero es la pura verdad. Tener una pareja con discapacidad conlleva una serie de responsabilidades extra, ya puede ser guapisimo y ser una gran persona que no, me lo pensaria mucho.

Ah, pobrecilla, cómo se nota que nunca ha interactuado con un ciego.

Y esto se pone mejor cuando otros usuarios le dan la razón:

24-Oct-2012, 23:48 – Brenna (en respuesta a Faith87) dijo:

Por duro y políticamente incorrecto que suene tu comentario, creo que tienes toda la razón. Para estar con una persona con limitaciones físicas no basta con tener voluntad o con quererla. Hay que ser muy consciente de sus limitaciones, de sus necesidades, y no todo el mundo está preparado para enfrentarse a eso. La mayoría de la gente, por mucha voluntad que tenga, se acaba cansando de esa situación. No conozco a ningún ciego, pero sí a alguien en silla de ruedas y sé lo mal que lo ha pasado por lo difícil que le resultaba encontrar a alguien que quisiera atarse a su silla.

No sé si yo podría estar con un ciego. Supongo que, como la mayoría, en principio no tendría problema siempre que le amara. Pero tendría que verme en esa situación, vivir su día a día y ver si me afecta para saber si realmente soy capaz. Por otra parte, no creo que un discapacitado sea mejor persona sólo por su discapacidad; hay de todo, como entre nosotros los fóbicos.

Aunque se contradice un poco, al menos esta última sí que dijo dos cosas atinadas. La primera de ellas, el hecho de que el amor siempre es lo primero que debe imperar en una relación de cualquier tipo, lo que nos lleva al principio fundamental de amar sin condición y amar por amar los defectos y virtudes de una persona. Y la segunda, el hecho de que, es cierto, así a como hay personas con discapacidad “buenas” hay personas con discapacidad “malas”. Y pongo estos calificativos entre comillas porque, de nuevo, son conceptos meramente subjetivos, que dependen de la visión de bueno y malo que tenga cada quién.

Me gustaría, sin embargo, hacer un pequeño paréntesis para comprender un poco el contexto de esta comunidad web.

Fobiasocial.net es una página web de tipo foro en donde las personas que hayan sido diagnosticadas con el desorden social del mismo nombre pueden interactuar, compartir experiencias, contar sus anécdotas, contar sus problemas personales y así buscar apoyo en personas con su misma situación. Además, en esta página web confluyen personas con extrema timidez, ansiedad social y otras condiciones psicológicas.

¿Qué es la fobia social?

Bados (2009) dice lo siguiente acerca de este trastorno.

La fobia social, o trastorno de ansiedad social, se caracteriza por un miedo intenso, persistente y excesivo en respuesta a una o más situaciones sociales o actuaciones delante de otros en las cuales la persona se ve expuesta a gente desconocida o al posible escrutinio por parte de los demás. La persona teme ser observada, actuar de un modo que sea humillante o embarazoso o mostrar síntomas de ansiedad con resultados similares de humillación o embarazo. Las situaciones sociales o actuaciones en público temidas se evitan o se soportan con una ansiedad o malestar intensos. La fobia interfiere marcadamente en la vida de la persona o produce un malestar clínicamente significativo. Si no fuera así, sólo podríamos hablar de ansiedad social o timidez: malestar e inhibición más o menos generalizada en presencia de otras personas, pero con un grado mucho menor de evitación e interferencia que en la fobia social y con un curso menos crónico.

OK

Entonces es una página para personas que realmente sufren de algún tipo de trastorno psicológico. Estoy de acuerdo; tengo que ser objetivo en cuanto a esto. No voy a hacer lo mismo que ellos hicieron contra nosotros en este foro. ¿Ven por qué primero hay que analizar las cosas?

¿Qué hicieron?

Pues discriminar… discriminar y caer en el círculo vicioso de discriminar estando en una condición social no privilegiada. Esto es como si yo, siendo ciego, decida discriminarlos a ellos porque tienen este trastorno y porque “son un montón de seres asociales que no saben interactuar, haters que lo único que necesitan es que les den amor”.

Nótese mi tono irónico…

Pero bueno… el tema principal no era atacar a las personas, sino el de la discapacidad vista como una imposibilidad para amar, o al menos para darse la oportunidad de conocer a alguien sin importar que exista esta discapacidad física.

¿Saldría usted con alguien legalmente ciego?

Pues si su respuesta es negativa, le dejo aquí varios puntos a considerar.

  • Una discapacidad visual no significa incapacidad de amar: Aunque tal vez me asusta un poco el hecho de que alguien pueda pensar lo contrario, lo cierto es que nunca falta alguien que realmente piense así. ¿Será que porque uno no ve no puede fijarse bien a la hora de dar un beso, de abrazar, de dar una caricia, de tener sexo? Pues para eso, mis señores, no se necesita ver. Es más, hay quienes prefieren la oscuridad para eso. Entiendo que quizás si el caso es una discapacidad motora, que esclavice a la persona a una silla de ruedas, la cosa se puede complicar un poco. Pero en serio, la dificultad está ahí solo para los que la quieren ver, para los que lo quieren ver todo imposible y negativo. Siempre hay una solución.
  • Una discapacidad visual no significa incapacidad de divertirse: Este es un punto fundamental que hace que las personas crean que uno no puede tener una relación de noviazgo “normal”. Y lo entiendo, pues vamos a lo mismo, la gente lo cree incapaz a uno de desenvolverse como una persona autónoma, parte del estereotipo. ¡ERROR! Pongo como ejemplo lo que expresó Faith87.

“Si mi novio es ciego y quiero que vayamos de excursion al monte no va a poder ser, se va a llevar el perro-guia detras? si quiero que vayamos a bailar como va a aprenderse los pasos si no es capaz de ver? si fueramos de viaje a algun lado yo tendria que estar pendiente de el todo el tiempo”.

  • Vamos anda, joder, tíos, que no somos unos críos… Primero, si el mae tiene un perro guía, siempre existe la posibilidad de dejarlo en la casa al cuidado de alguien más. Segundo, no es necesario ver para bailar; todo se puede resolver con la adecuada forma de explicar unos pasos y un poco de paciencia. Tercero, de nuevo… ¡no somos carajillos! O sea, hay gente que cree que tiene que estar súper pendiente, como si fuéramos un vidrio que está apunto de quebrarse, o como bebés que necesitan que los cambien, les den de comer, los bañen, los lleven, los traigan. No es así. Lo cierto es que en la actualidad, al menos los ciegos jóvenes, la mayoría, buscamos ser autónomos e independientes; buscamos nuestra propia agencia. Estamos de acuerdo en que hay muchos que aún son muy dependientes, pero esto, sinceramente, se puede resolver con una buena educación, tanto a la persona con discapacidad, como a sus familiares, amigos, etc.
  • Una discapacidad visual no significa incapacidad de tener una vida íntegra: Reitero lo de la agencia. ¿Qué es agencia? Es la capacidad que tiene una persona para tomar sus propias decisiones desde un punto de vista autónomo y personal. Yo, por ejemplo, soy profesional en el área de inglés, graduado de la UCR, hombre heterosexual, católico practicante, saprissista/madrileño, músico frustrado, todo por decisión propia, porque así lo decidí y tuve la oportunidad de que nadie me lo denegara. Tener una vida íntegra significa vivir la vida por decisión propia, afrontando mis propias realidades y dificultades, tal y como cualquier otra persona lo hace. También es tener mis propias metas y aspiraciones. Y sí las tengo, porque quiero superarme, quiero salir del estigma, quiero romper con estereotipos, quiero que no se me vea como el ciego pobrecito. Y así a como pienso yo, piensan muchos otros ciegos. No se vale generalizar y pensar que como dijo Faith87, “Los ciegos se apañan en su casa porque saben donde esta cada cosa, igual si van de paseo por los mismos sitios, los sacas de su territorio y adios, se les complica todo”.

No lo niego, ser ciego es difícil y muchas cosas se complican. Pero más aún se complican si el mundo nos las complica y si nosotros mismos, desde nuestra ceguera emocional, nos la queremos complicar. Como dijeron por ahí, “no hay peor ciego que el que ya vio  la realidad y decide volver a cerrar los ojos”.

Pero el asunto no es si es difícil o no. El asunto es que ante todo debería imperar la igualdad de condiciones. Somos personas, personas que queremos que se nos determine por nuestra personalidad y no por una discapacidad física, personas que se nos determine por nuestra agencia y no por nuestra aparente incapacidad, aparente. Personas útiles, personas como cualquier otra, personas capaces de amar, de divertirse, de tener una vida íntegra y emocionante, de hacer, de deshacer, de reír, de llorar, de abrazar, de apoyar, de cuidar, de trabajar, de construir, de planear, de cocinar, de correr, de manejar… ah, no, no, de eso no. Jaja. ¿Ven? Personas que sepan reírse de sí mismas y de disfrutar sanamente de la vida, tal y como usted lo hace, mi amigo, mi amiga.

Qué pobre pensar que “si me enamoro de una persona X con discapacidad voy a tener que assumir sus limitaciones como mías”… qué pobre pensar así. Por favor, nunca piensen así, porque es el primer paso para la involución social. Cada caso es aislado, claro, pero qué bonito es dialogar y conocer, dialogar y conocer… dialogar y conocer.

Qué triste es ser uno de esos hoy abundantes abejones de mayo, estrellándose siempre contra el bombillo, creyendo que esa luz es positiva, pero que al final, por tanto insistir e insistir, nos quema y nos lanza al avismo, quemados y moribundos, derrotados, destinados a fenecer en las lóbregas acuosidades de la oscura ignorancia.

No le digo que vaya e invite a salir al primer ciego que vea. Pero le invito a no negarse, y no negar a otros, la posibilidad de amar y ser amado, solo por una condición sobre la cual la persona no tuvo elección.

Si el amor es discriminante, ¿qué clase de amor es tal?

Si el amor es discriminante, no se le puede llamar amor.

 

GRACIAS POR LEER

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