Simpatía

Paul Laurence Dumbar, poeta estadounidense de la época del naturalismo norteamericano, hoy nos llega a ilustrar con este bello poema aquello que en su época era un gran problema social: la realidad de los afroamericanos post-esclavitud.

Una vez que la esclavitud opresora fue abolida en aquel país, los afroamericanos comenzaron a sufrir la realidad de verse libres en un mundo que los etiquetaba como inferiores, como ex-esclavos, “indignos” de todo reconocimiento social. Es por eso que este poema, titulado “Simpatía”, ilustra un deseo implícito por seguir bajo la opresión de la esclavitud. Había muchos motivos, entre los que se encontraba el seguir siendo alguien, tener un empleo, tener cómo vivir… aunque fuera de una forma inhumana en la que eras simplemente un número más.

Traduje el poema para traérselos a ustedes, para que veamos que más de 100 años después, nosotros seguimos esclavizados… seguimos igual que esa ave, enjaulada en un mundo de falsedades, en un mundo lleno de esclavitudes. No queremos salir de ellas, nos negamos a dejarlas, porque, de cierta manera, nos retribuyen “felicidad”; al igual que la jaula a esa pequeña ave, nos regalan seguridad.

A continuación mi traducción propia. Espero les guste. Abajo, la versión original.

Simpatía
Trad: Bryner Villalobos Leiva
11/02/2016

Yo sé lo que el ave enjaulada siente, ¡ay!
cuando el Sol brilla o una montaña desciende;
cuando suave la brisa sopla a través del cristal floreciente.
o fluye el río cual de cristal corriente;
cuando se escucha el primer trinar, y el primer capuyo debe aflorar,
y un vago perfume de su cáliz robar
¡yo sé lo que el ave enjaulada siente!

Yo sé por qué el ave enjaulada su ala pica.
hasta que las crueles barras su roja sangre tiñe:
porque debe volver a su percha, y quedarse,
cuando con agrado en su rama un columpio encuentre;
y el dolor aún pulse en las viejas, viejas cicatrices,
y con punzante ardor de nuevo pulse
¡Yo sé por qué su ala pica!

Yo sé por qué el ave enjaulada trina, ay de mí,
cuando su ala, magullada, y su pecho escuecen;
cuando las barras pica, y liberada es,
no es de regocijo el canto, o canción alegre,
mas una plegaria que el alma de su corazón arroja,
una oración que hasta el Alto Cielo esta envía.
¡Yo sé por que el ave enjaulada trina!

Sympathy
Paul L. Dumbar
1893

I know what the caged bird feels, alas!
when the sun is bright or the upland slopes;
when the wind stirs soft through the springing glass,
and the river flows like a stream of glass;
when the first bird sings and the first bud open,
and the faint perfume from its chalice steals
I know what the caged bird feels!

I know why the caged bird beats his wing
till its blood is red on the cruel bars;
for he must fly back to his perch and cling
when he fain would be on the bough a swing,
and a pain still throbs in the old, old scars,
And they pulse again with a keener sting;
I know why he beats his wing!

I know why the caged bird sings, ah me,
when his wing is bruised and his bosom sore;
when he beats his bars and he would be free,
it is not a carol of joy or glee,
but a prayer that he sends from his heart’s deep core,
but a plea, that upward to Heaven he flings
I know why the caged bird sings

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